Sine Mora es el nombre del matamarcianos de moda desde su aparición en XBLA en marzo 2012. Y es que la expectativa creada era muy grande y ya desde el 2010 corría la noticia que en colaboración con el estudio Digital Reality, la compañía de Suda 51, Grasshopper Entertainment estaba preparando un shoot’em up de scroll horizontal 2D al más puro estilo de la viejo escuela (R-type, Einhänder, DoDonPachi o, nuestra favorita y para qué engañarnos, la saga Parodius).
Las buenas críticas no tardaron en llegar y los ports no tardaron en llegar primero para Steam y posteriormente para la plataforma digital de PS3 junto con la versión de PSVita, todas ellas el pasado mes de noviembre. Más de medio año después llega la versión iOS que os traemos hoy en este análisis y en breve verá la luz la versión para Android. Como veis los compañeros de Digital Reality pretenden estrujar al máximo su avión de guerra.
SINE MORA, un shoot’em up con el rodaje ya hecho.
Con el rodaje ya hecho pero con un sistema de juego que sigue siendo igual de innovador que el primer día.
Todos recordamos la mecánica de los shoot’em up de nuestra infancia -Si esquivo, no muero. Si me impacta ese torpedo con cara de tiburón cabreado, la palmo- simple como la vida misma y desesperante a la vez al recordar la bala perdida que nos impactaba en el último momento haciendo romper en mil pedazos nuestro record.

Sine Mora incorpora un innovador sistema de “vida”, el tiempo. Si me impactan pierdo tiempo, si elimino a mis enemigos gano tiempo y si voy enlazando muertes sin recibir impactos todavía gano más tiempo. De esta manera el reloj se convierte en nuestro mayor sustento. Una vez lleguemos a un check point el tiempo se restablecerá. También podremos ralentizar el tiempo en los momentos más intensos de la batalla, hecho que nos dará una gran ventaja sobre nuestros enemigos, saber cómo gestionar estos momentos será vital para salir de vida de las escaramuzas más movidas.
El resto de la mecánica de juego es muy similar a la del resto de shoot’em up's, nuestra nave tiene un fuego primario que puede incrementar su potencia con la acumulación de power-ups y de un limitado fuego secundario que barrerá a gran parte de los enemigos de la pantalla.
El resto de la mecánica de juego es muy similar a la del resto de shoot’em up's, nuestra nave tiene un fuego primario que puede incrementar su potencia con la acumulación de power-ups y de un limitado fuego secundario que barrerá a gran parte de los enemigos de la pantalla.
¿Y que hay de los modos de juego?. Sine Mora presenta primeramente un modo Historia que sirve como introducción a la jugabilidad del juego, nos presentará a los personajes y las naves así como los escenarios. A nivel narrativo, el modo Historia es flojo, muy flojo. Y si tenemos en cuenta que no está en castellano, es todavía más flojo. Por lo tanto, el modo Historia queda como una mera introducción a los platos fuertes del juego que son el modo Arcade y Score Attack. En ambos modos podremos escoger entre las naves, pilotos, cápsulas y cronomas desbloqueados para reventar las puntuaciones en los modos Hard e Insane, modos donde tendremos que poner toda la carne en el asador para sobrevivir al reloj y que harán las delicias de los más veteranos y que posiblemente desalentará a los más novatos.

Uno de los puntos que más nos inquietaba era la de adaptar el control de las plataformas anteriores al control táctil de nuestros dispositivos móviles. No es trivial este detalle en un juego tan exigente donde un simple error te puede apartar de un récord.
Cabe decir que a día de ayer, día 29 de julio, Digital Reality actualizo Sine Mora ofreciendo 3 nuevos tipos de controles al control de pad fijo que presentaba la versión original, en total, 4 tipo de controles.
Los controles originales se encuentran en la parte inferior y se compone de un pad fijo y de una diminuta botonera en la parte derecha. Las revisiones de los controles se centran en la optimización del Pad de control, primeramente con un Pad ajustable a la posición que nosotros pulsemos en cada ocasión “Floating Joystick” y otras dos versiones donde el Pad desaparece y la nave seguirá los movimientos de nuestro dedo, donde una versión será en la parte izquierda de la pantalla y otra en la derecha -con la botonera en la parte contraria-.
Los controles originales se encuentran en la parte inferior y se compone de un pad fijo y de una diminuta botonera en la parte derecha. Las revisiones de los controles se centran en la optimización del Pad de control, primeramente con un Pad ajustable a la posición que nosotros pulsemos en cada ocasión “Floating Joystick” y otras dos versiones donde el Pad desaparece y la nave seguirá los movimientos de nuestro dedo, donde una versión será en la parte izquierda de la pantalla y otra en la derecha -con la botonera en la parte contraria-.
Hemos probado los 4 tipos y ninguno de ellos nos acaba de convencer ya que no responden como esperamos en los momentos más exigentes y, en más de una ocasión, nos hemos encontrado mirando no apretar el botón que no tocaba dentro de la diminuta botonera -el testeador del juego tiene dedos de pianista-.
El apartado gráfico que presenta Sine Mora es sin duda uno de sus puntos fuertes y que más ha alabado la prensa especializada. El diseño de las naves, de los bosses y de los escenarios es realmente sublime, haciendo gala de una magnífica mezcla entre las 2D y las 3D. Los efectos visuales -explosiones, balas, ondas, humo- también lucen a un nivel altísimo. La armonía gráfica que desprende el conjunto ofrece un resultado fabuloso -de lo mejor del género sin ninguna duda- y que consiguen transmitir la sensación de participar en un auténtico y caótico campo de batalla.
Sine Mora, como en el apartado gráfico, hace gala de un gran apartado sonoro, sin ir más lejos, la banda sonora está compuesta por Akira Yamaoka, conocido por sus composiciones para la saga Silent Hill, que junto con las constantes explosiones y disparos generan una mezcla notable.

Divierte por pura adrenalina, por puro stress. Sine Mora te mantendrá con las pupilas dilatadas y con los 5 sentidos en tensión máxima esquivando los disparos enemigos. Si vas incrementando el nivel de dificultad la jugabilidad se convierte en locura y el reto se convierte en el alimento de los más jugadores más hardocore's.
La rejugabilidad de Sine Mora reside en sus modos Arcade y Score Attack donde tendremos como objetivo principal uno de los primarios y más antiguos retos de los videojuegos, la puntuación, que podremos chequear desde las Leaderboards presentes en la propia APP.
Como valoración, la versión iOS de Sine Mora mantiene a priori todo lo que ha convertido en el referente moderno de los shoot’em up's, una fabulosa presentación gráfica con todas las bases que hicieron grande al género a finales de los 80 principios de los 90, época más prolífica. Un modo historia, bastante flojo, que sirve como apertura a lo que posteriormente será el juego puro, el modo Arcade y el Score Attack.
Sin embargo, el control táctil enfría mucho el resultado final de la versión iOS, afecta demasiado a la experiencia de juego. Incluso con la nueva actualización 1.1 los nuevos controles siguen sin transmitir el control necesario para que la jugabilidad gane enteros en una APP con una dificultad tan exigente y no apta para todo tipo de gamers como ya hemos mencionado anteriormente. Para una APP de 5,49 euros, la exigencia ha de ser mayor.
En resumen, si cogemos todo esto y lo metemos en la coctelera nos sale una APP que nos ha dejado un gusto más agrio que dulce, esperábamos algo más.
En resumen, si cogemos todo esto y lo metemos en la coctelera nos sale una APP que nos ha dejado un gusto más agrio que dulce, esperábamos algo más.











