El que esto escribe tiene cierta debilidad por los juegos diseñados en cell-shading -ojo, los que están bien desarrollados- este amor casi platónico empezó con el tan debatido diseño artístico de The Legend of Zelda The Windwaker y sigue hasta hoy. También tengo cierta afición a los juegos de Pinball. Momonga me ha recordado en mucho a este “Zelda” y además propone algo diferente dentro del género Pinball y por eso apenas lo vi en la GooglePlay decidí jugarlo. Usuarios de dispositivos Apple, no os asustéis, también está disponible en versión iOS.
Momonga no es un juego de Pinball al uso, es algo más y algo diferente. Aquí no vas a encontrar mesas llenas de luces, pasillos y reboteadores para jugar infinitas partidas y sumar millones de puntos intentando salvar las 3 bolas de las que dispones, no. Momonga te explica una aventura. Una aventura muy sencilla, hermosa, divertida y corta. Una aventura destinada a todo aquél que quiera jugarla. Desde niños hasta los más mayores de la casa -si saben como usar una pantalla táctil, claro-. Momonga es una historia de aventuras y venganzas. Muy cortita en su desarrollo, apenas cuenta con 9 niveles diferentes, en la que completarla no nos llevará más de un par de horas. No obstante, contamos con numerosos retos -algunos de gran dificultad- que alargarán sin duda la experiencia de juego.

Pero no nos adelantemos. ¿Quién es Momonga?. Pues Momonga es una “ardilla alada” que habita en Japón. Dichas ardillas cuentan con unas membranas en sus extremidades que les permiten “planear” y desplazarse cientos de metros sin tocar el suelo. Ambientado en un bosque típico japonés. Momonga -nombre tanto del juego como del protagonista- explica la aventura de esta ardilla con “complejo” de bola de Pinball. No queremos entrar en muchos detalles respecto al apartado narrativo del juego, pues preferimos que nuestros lectores lleguen “vírgenes” en este sentido y no estropear la experiencia a nadie. Eso sí, el argumento es bien simple. Y hasta ahí vamos a escribir…
El concepto de Momonga es simple, avanzar por las diferentes secciones del bosque -es decir, nuestras “mesas”- recogiendo estrellas, abriendo pasadizos secretos, utilizando bumpers e intentar que nuestra “bola”, es decir, Momonga, no caiga en el “agujero negro”. También haremos frente a enemigos de diversa índole y haremos varios amigos por nuestro camino hasta llegar a nuestro objetivo final. Todo ello a través de 9 “escenarios/mesas” diferentes.
Como decíamos completar los 9 niveles no nos supondrá grandes dificultades. No obstante, si quieres completar Momonga al 100% si tendrás que quebrarte los cascos -y los dedos- unas cuantas veces.
Cada nivel contiene 5 retos diferentes que sólo podrás completar una vez hayas superado el anterior. Un ejemplo: el primer reto de cada nivel es, obviamente, superarlo. Pues bien, una vez superado tendrás que hacerte con todas las estrellas de dicho nivel. Una vez completado el segundo reto ya se abre un gran abanico de posibilidades; desde romper todos los obstáculos que haya esparcidos por ese nivel, pasando por encontrar cierta gema o encontrar un pasadizo secreto que te lleve a una zona oculta en concreto. Otros retos serán del tipo no perder una sola vida, completar todo el recorrido en determinado periodo de tiempo. No os engañéis, Momonga tiene un aspecto infantil y simpático, pero algunos retos no tienen nada de eso.
¿Y es divertido? Si. Y mucho. ¿Frustrante? También, pero no excesivamente. Tranquilos todos que no tendréis la tentación de estrellar la tablet o el móvil contra el suelo. Simplemente os picaréis y querréis superar ese reto SI o SI.

¿Y es divertido? Si. Y mucho. ¿Frustrante? También, pero no excesivamente. Tranquilos todos que no tendréis la tentación de estrellar la tablet o el móvil contra el suelo. Simplemente os picaréis y querréis superar ese reto SI o SI.
La jugabilidad de Momonga es simple, directa, sencilla y sublime. Ya lo habéis visto. Para controlarlo no necesitáis más que vuestros pulgares -y el giroscopio del dispositivo móvil para cuando nuestra “bola-ardilla” eche a volar-. Como es un juego destinado a todos los públicos, la bola no adquiere velocidades endiabladas por lo que es sencillo utilizar los bumpers. Vamos, que caer al foso es lo menos habitual. Y perder las 3 vidas todo un milagro.
Gráficamente Momonga habla por sí solo. El uso del cell-shading es sencillamente sublime. Una de las apps más bonitas que he tenido el placer de analizar. Los escenarios están muy bien desarrollados y algunos sorprenden por la cantidad de detalles que contienen. Lo mejor es que juzguéis por vosotros mismos. Pero quizás estemos ante uno de los juegos más brillantes del año en ese sentido. Nuestra más sincera felicitación a los chicos de Paladin Studios por tan excelente trabajo. Nos quitamos el sombrero.

Gráficamente Momonga habla por sí solo. El uso del cell-shading es sencillamente sublime. Una de las apps más bonitas que he tenido el placer de analizar. Los escenarios están muy bien desarrollados y algunos sorprenden por la cantidad de detalles que contienen. Lo mejor es que juzguéis por vosotros mismos. Pero quizás estemos ante uno de los juegos más brillantes del año en ese sentido. Nuestra más sincera felicitación a los chicos de Paladin Studios por tan excelente trabajo. Nos quitamos el sombrero.
En cuanto al apartado sonoro, nos encontramos con melodías muy pegadizas. Vocecillas de los protagonistas y sonidos interesantes cuando la “ardilla-bola” rebota por el escenario. En ese sentido, Momonga cumple con nota aunque no destaque.
En conclusión Momonga es un juego de Pinball diferente, especial, divertido y entrañable. Perfecto para ponerselo a los más peques de la casa -y para que los mayores lo jueguen “en secreto”-. Un juego creado para disfrutar y divertirse. Completar la aventura no supone un reto mayúsculo pero en cambio superar los 45 desafíos si nos llevara su tiempo y esfuerzo. Por eso insistimos que todo el mundo disfrutará de él por igual. Además, por 0.99 euros ¿qué más se puede pedir?. Solo por su diseño artístico ya merece la pena.

En conclusión Momonga es un juego de Pinball diferente, especial, divertido y entrañable. Perfecto para ponerselo a los más peques de la casa -y para que los mayores lo jueguen “en secreto”-. Un juego creado para disfrutar y divertirse. Completar la aventura no supone un reto mayúsculo pero en cambio superar los 45 desafíos si nos llevara su tiempo y esfuerzo. Por eso insistimos que todo el mundo disfrutará de él por igual. Además, por 0.99 euros ¿qué más se puede pedir?. Solo por su diseño artístico ya merece la pena.
















