Mi-clos Studio nos trae el que probablemente sea uno de los juegos más difíciles de analizar al que nos hemos podido enfrentar. Difícil en el sentido de que Out There propone algo tan infinito e imprevisible como el mismo Universo en el que se ambienta. Y eso que la mecánica que propone es sencilla: explora el Espacio e intenta llegar a la Estrella que te marcamos… Ahí acaba la sencillez y empieza un juego tan grande como el Universo.
Siglo XXII, La Humanidad trata de buscar recursos de forma desesperada para paliar la escasez que asola el planeta. Eres un astronauta a bordo de la Nomad una nave que parte hacia Ganímedes, una de las Lunas de Júpiter. Sin embargo algo pasa en ese viaje, entras en proceso de criogenización y al despertar te encuentras en un Sistema extraño. Estás perdido en la inmensidad del Espacio y tu Nave sólo marca un destino. A partir de ese momento, apañatelas tu solo. Estás ahí fuera y debes sobrevivir como sea. Explora, viaja de Sistema en Sistema e intenta no consumir Combustible, Oxígeno o dañar en exceso la Nave… Esto es Out There y te garantizamos que no saldrás vivo de tu aventura espacial.
Out There es un juego frustrante. Lo decimos ya, sin piedad. Debéis ser pacientes con él ya que lo fácil es morir una y otra y otra y otra y otra vez. Pero tiene algo que hace que vuelvas a empezar el viaje. Quieres seguir explorando, llegar más lejos. Explorar un Planeta más…
Llega el momento de explicaros alguna de las mecánicas del juego aunque no queremos destriparos muchos elementos.
En primer lugar contaremos con tres elementos vitales para nuestra supervivencia: Fuel, Oxígeno y Casco. Si uno de los tres llega a 0 durante la travesía...vuelta a empezar. Cada viaje costará Fuel y Oxígeno y eventualmente puede que algún que otro daño en el Casco. Para rellenar estos elementos necesitaremos encontrar Hidrógeno o Helio para el combustible; Oxígeno para los conductos de aire y Hierro para reparar el Casco. Esta es una de las infinitas constantes de Out There la búsqueda de elementos para mantener la Nomad activa -lo mismo podemos aplicar a cualquier otra nave que encontremos y abordemos-.
En segundo lugar nuestra misión será ir mejorando nuestra nave incluyendo la tecnología que en nuestro viaje vayamos encontrando. Dicha tecnología sólo puede crearse si reunimos los “ingredientes” necesarios. Primero necesitamos aprenderla y segundo tener a nuestra disposición metales o gases que vayamos recolectando mientras exploramos planetas y galaxias.
En tercer lugar, ir de una Estrella a otra. Visitar Planetas, contactar con otras formas de vida. Intentar aprender idiomas alienígenas en forma de palabras sueltas y descubrir qué diantres son esos cubos de luz que encuentras muy de vez en cuando.
Básicamente esto es Out There. Si habéis jugado a la saga Mass Effect quizás os hayáis percatado que el sistema es muy parecido a las Misiones Secundarias a bordo de la Normandy. Aquellas que hacías desde el Panel de Mando de la Nave y en las que todo consistía en enviar sondas -pilotadas o automáticas- a Planetas lejanos del Sistema para conseguir tal Recurso X o tal Recurso Y. Allí tenía algún sentido realizarlas, aquí es distinto ya que no hay un objetivo palpable a primera vista. Por eso decimos que Out There es frustrante, es un juego que no te lleva a ninguna parte. Y es ahí, amigos, donde radica su grandeza.
Out There te pone simplemente en la piel de un ser humano normal y corriente, un astronauta tan confundido como el propio jugador. Un astronauta que no sabe qué hacer ni dónde ir. Como cualquier persona que pierde el rumbo en su vida y no sabe cuál es el siguiente paso que debe dar. Y para rematar está perdido en medio del Universo sin ninguna otra esperanza más que el combustible le dure lo suficiente como para poder encontrar más en la siguiente Galaxia. El título no miente, no engaña, ya avisa con fina ironía… estás ahí fuera.
El objetivo del juego es que sientas la inmensidad del Universo y la infinita pequeñez del ser humano en la palma de tu mano, mientras sujetas tu smartphone o tablet. Mientras diriges los pasos de tu astronauta -que fielmente va narrando los pormenores de su epopeya a través de un diario- te das cuenta una y otra vez que el viaje no te va a llevar a ningún destino. Da igual como diseñes el viaje, el resultado siempre será el mismo. El Universo y el Destino marcan las cartas antes de jugar y no puedes hacer nada por ganar. Simplemente intenta que el viaje sea lo más largo posible, explora, descubre misterios a los que rara vez hallarás solución, contacta o pelea con formas de vida alienígenas e intenta disfrutar de todo esto.
Pasemos al lado técnico de Out There. Por un lado, el sistema de control es totalmente táctil. Simplemente dar órdenes tocando aquí y allá ajustándose perfectamente a la mecánica de juego por lo que no es en absoluto exigente.
Por el otro, y hablando del aspecto puramente visual y como podéis ver en las capturas, el estilo visual es totalmente cartoon y recuerda al dibujo empleado en la serie de cómics Pulp. No necesita más de lo que ya tiene. No esperéis gráficos hiperrealistas. Simplemente veréis dibujos de planetas, escenarios alienígenas, el bonito diseño de las naves y los diferentes tipos de razas alienígenas. Todo con un impecable dibujo que hace creer que más que jugar, estás leyendo un cómic de aventuras espaciales.
Por el otro, y hablando del aspecto puramente visual y como podéis ver en las capturas, el estilo visual es totalmente cartoon y recuerda al dibujo empleado en la serie de cómics Pulp. No necesita más de lo que ya tiene. No esperéis gráficos hiperrealistas. Simplemente veréis dibujos de planetas, escenarios alienígenas, el bonito diseño de las naves y los diferentes tipos de razas alienígenas. Todo con un impecable dibujo que hace creer que más que jugar, estás leyendo un cómic de aventuras espaciales.
En cuanto al sonido debemos decir que se adapta a la perfección. Nos encontramos con una OST compuesta por Siddharta Barnhoorn y que es del todo minimalista, relajante y melancólica. Un trabajo que acaba de redondear todo lo que Out There propone.
En conclusión, Out There es una aventura espacial tan melancólica como innovadora. La sensación de desamparo y soledad están presentes desde el primer segundo logrando así absorber la atención del jugador. Eres plenamente consciente que el viaje no te llevará a ninguna parte a pesar de que hay más de 8 finales distintos. Sabes que no vas a poder sobrevivir ahí fuera pero lo seguirás intentando. Como si a cada intento pudieras demostrar que puedes luchar de tú a tú contra el Destino y la infinidad del Universo. Y no, no se puede. Gran trabajo Mi-clos Studio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario